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domingo, 3 de mayo de 2009

La rapidez de la bestia


(...) el sonido de las ramas quebrándose en ese bosque espeso se hacían cada vez más fuertes... las pisadas se sentían más cercanas...

El abuelo empezó a sudar; intentó ocultar el temblor de sus manos cogiendo fuertemente el arma que llevaba; observaba atento todos los rincones dando un giro de 360 grados. 

El cielo oscurecía y en el silencio tenso se escuchó un grito ensordecedor. Todos giraron a ver que había sucedido (todo ocurrió demasiado rápido) al volverse lo único que pudieron divisar fue una sombra que se alejaba corriendo llena de sangre y uno de los hombres yacía en el piso sin un brazo y empapado en sangre. 

Nadie podía creer lo rápido que había sido aquel suceso. El abuelo se lamentó mil veces...

El joven tendido en el piso se desangraba... 

La bestia había estado rondando, cual animal buscando a su presa y escogió al más débil, un joven de 19 años que temeroso se aferraba a una pistola mal cogida. La bestia no tuvo que hacer mucho, sólo saltar, morderle el brazo hasta sentir un crunch entré sus dientes, que significaría la rotura del hueso... un jalón con los dientes filudos de bestia maldita y listo. 

La bestia se fue con esa porción del cuepo del joven entre los dientes, el brazo por las arterias cortadas estaba lleno de sangre. La cara entera de la bestia estaba llena de sangre... y mientras corría con su trofeo en la boca sentía como las gotas de ese líquido caliente caían entre los arbustos; la bestia corrió y corrió hasta llegar al claro donde se encontraba Myriam. Myriam asustada vió esos grandes ojos.... la cara llena de sangre, los colmillos y entre ellos un brazo de quien sabe quien con sangre goteando... a Myriam el bosque entero le dio vueltas en la cabeza, y cayó en el abismo de un desmayo...

(...) continuará

lunes, 6 de abril de 2009

La búsqueda de Myriam


(...) El abuelo se había puesto aquellas botas negras que usaba en su juventud para guiar a los demás a las famosas excursiones terroríficas... (él sabía hasta que parte del bosque podía entrar con tranquilidad con tanta gente para que nada "extraño" sucediera) y era allí donde -en su juventud- bajo un árbol narraba sus famosas leyendas... 

El tiempo había pasado, él ya no era el mismo joven de antes, había dejado las excursiones porque los achaques de la edad ya no lo dejaban adentrarse una vez a la semana en ese bosque espeso, pero no había dejado de contar las historias que a todos les encantaban. Aunque muchos creían que sus cuentos eran inventados, la mayoría de ellos estaba basado en realidades... y él lo sabía muy bien; mucho más ahora que se encontraba caminando en el bosque junto a 4 hombres jovenes y robustos buscando a su nieta Myriam que aparentemente había sido secuestrada por "esa bestia" protagonista de la mayoría de relatos y cuentos fantasiosos... nadie sabía como era realmente su aspecto físico... nadie había sobrevivido a excepción de un niño hace 60 años... un niño que ahora no era más que un hombre frágil por el que los años no habían pasado en vano... pero eso nadie lo sabía... (sí! aquél niño era él...) por eso el abuelo cargaba la esperanza de que su nieta se salvaría. Él la rescataría y sabía como hacerlo... la única desventaja era que él ya no poseía la misma fuerza y ahora a duras penas lograba avanzar en la espesura del bosque. 

Habí recorrido aquel lugar durante toda su vida y creía saber donde quedaba aquel claro, en donde la bestia llevaba a sus víctimas... justo en el corazón del bosque, pasando por el árbol en  forma de serpiente... ese árbol había crecido chueco casi arrastrándose en el piso formando unas curvas extrañas imitando a una serpiente gigante... en la leyenda que contaba el abuelo, aquel árbol creció así a causa del ambiente maligno que aspiraba... ese árbol absorvió la negatividad del aire y tomó una espelusnante forma (...) 

...continuará

martes, 24 de marzo de 2009

La verdad... Myriam era presa de algo increíble


(...)Al abrir los ojos Myriam se percató que la voz se había ido e intento zafarse, una vez mas. Lo único que lograba era dañarse las manos pues al hacer fuerza la soga que ataba sus muñecas cortaba lentamente su piel.

Pasó así horas y horas... el sonido de su estómago hambriento era el único que se escuchaba gruñir. 

En casa, su abuelo tenía esperanzas de que Myriam viviera; aunque había encontrado su habitación llena de sangre, él sabía muy bien que si esa bestia se la había llevado, aún la mantendría viva hasta la medianoche.

El abuelo era el que más sabía de estas historias pueblerinas, de estos relatos fantasiosos pues las había contado durante años... pero nunca había vivido algo tan real y tan cercano. El abuelo sabía que la bestia existía, pero jamás se imaginó que se llevaría a su queridísima nieta, Myriam.

Los hombres mas jóvenes y robustos de la ciudad empezaron a peinar el pueblo en búsqueda de Myriam, sin encontrar rastro alguno.

El abuelo, luego de agotar todas las hipótesis de supuestos  secuestradores y locos asesinos en serie reunió al pueblo y les contó lo que él pensaba que había sucedido realmente. El pueblo se horrorizó y obviamente hubo mucha gente que no le creyó. 

El abuelo pidió que porfavor se prendieran velas moradas en las ventanas de todas las casas; y así con un grupo de aguerridos hombres, salió en búsqueda de su nieta adentrándose en el bosque... (continuará)


viernes, 13 de marzo de 2009

Myriam estaba marcada (3)


(...) y recordó: 

"...al secuestrar a sus víctimas las ata de pies y manos, las lleva al bosque; les hace una incisión en el vientre para marcarlas y, mientras corta levemente su piel y emana la sangre púrpura, lame desesperado un poco de aquél líquido. Cuando la persona está marcada ya no hay nada que se pueda hacer, solo rezar para que la bestia sea rápida y para que no exista tanto dolor en esa cruel agonía. Morir así es lo peor que le puede ocurrir a alguien..."

Era eso... ella ya había sido marcada, era por eso que sentía aquél dolor en el vientre; la piel le ardía y le picaba a la vez y la sangre se había secado entre la bata y su piel haciendo que ésta se pegara a su cuerpo y causándole una sensación horrible. Quizo sentarse, quizo ver la marca dolorosa de su vientre, quizo despegarse la ropa de la piel para que la herida respirara... para que ya no le doliera más, para sentirse mejor pero no pudo porque las ataduras de manos y pies no la dejaban.
 
La angustia la recorrió entera y las lágrimas cayeron de sus ojos al pensar en lo que venía. Nadie sabía que ella estaba allí, probablemente la buscarían por otros lugares pero nunca en una parte tan alejada... nunca la buscarían dentro de ese bosque espeso. 

Pensó en las historias de su abuelo e intento recordarlas todas intentando estudiar la manera de salir de allí... todo parecía tan fantasioso y tan real en ese momento. 

"...bebe su sangre hasta que no queda nada, les quita toda la esencia; los absorve mientras ellos gritan de dolor sintiendo como las venas se retraen, como la piel pierde pigment. El corazón late cada vez con menos fuerza y esos minutos de agonía se hacen interminables. Él para de beber cuando su víctima está apunto de morir. Le encanta ver a su víctima luchando por el último hilo de vida. Un trago mas de sangre y nada más. Pero él prefiere observar..."

El cielo estaba totalmente claro. Podría haber sido un hermoso día, un día normal desayunando al lado de su abuelo pero ahora estaba atrapada en medio de un cuento de terror, de un relato, de una leyenda que había escuchado y a la que no le tomó la más mínima importancia. 

Mientras se debatía el hecho de aceptar que éste solo era el principio del fin escuchó un sonido gutural muy ronco como si lo emitiera una especie de animal que andaba cerca y el sonido a pasto quebrándose por pisadas la hizo poner cada vez mas nerviosa.

Un voz susurrante que salía de entre los arbustos le dijo: "Fuiste elegida, no hay nada más que puedas hacer". Myriam tembló de pánico y cerró los ojos con fuerza. Intento no moverse, como si con ello hubiese podido alejar esa voz. Las lágrimas caían sin que ella pudiese hacer nada para evitarlo. Ella ya estaba marcada. Sentía su muerte cerca, respiraba su propio final. 

Miryam se puso a rezar(...) 

(continuará)

miércoles, 11 de marzo de 2009

Myriam despertó (2)


...Myriam abrió los ojos en medio de la nada y creyó que todo era una tonta pesadilla. 
Esperó por unos segundos para "despertar realmente" pero mientras más pasaba el tiempo, más se daba cuenta de que nada de eso era un sueño, todo era realidad.

Las manos se le comenzarona a acalambrar pero no pudo moverse porque estaba sobre el césped atada de manos y pies. 

Alzó la mirada y se dió cuenta que el cielo cada vez se aclaraba más. Sintió una punzada en el vientre y automáticamente se observó a sí misma intentando buscar la explicación al agudo dolor. 

Al repasarse con la mirada se dió cuenta de que aún seguía con la bata que se había puesto la noche anterior para irse a dormir, y que ahora era irreconocible; estaba llena de sangre.

Un escalofrío recorrío su cuerpo y recordó una de las historias que su abuelo había contado la anterior noche y se lamentó por no haber creído...

sábado, 26 de julio de 2008

El alma que absorve energía por Melody Gutiérrez Montalva

En el silencio de la noche un alma vagabunda busca tomar la vida de alguien para sentirse así con mayor energía.
La energía que la hace vagar es tenue y se agota poco a poco. Necesita cobrar una nueva víctima.
Se mueve despacio, silenciosa alrededor de la penumbra en un callejón oscuro.
Encuentra en su camino una pequeña niña tan blanca y pálida como la muerte. El rostro y el color de la niña le hacen recordar el odio que lleva dentro por la gente y por la manera en que alguien lo asesinó.
Se acerca lentamente a la niña. La niña asustada siente un frío intenso (el frío de antes de la muerte)...
El alma vagabunda absorbe la energía de la niña desde la nuca... le absorve el poder, le absorve la energía, le absorve la vida.
La niña cae muerta más pálida y mucho más blanca. Cae al piso con rostro de pánico.
El alma se va vigorosa. Buscando a la siguinte noche una nueva víctima. Esperando en aquel pasaje que alguien se atreva a cruzar alrededor de las 2am...
Nunca pases por alli...

viernes, 23 de mayo de 2008

"La casa" por: Melody Kate Gutiérrez Montalva

En lo alto de una colina emerge una casa espantosa. Se dice que fue construida sobre un cementerio y que las almas de aquellas personas se pasean por sus habitaciones; nadi ha habitado ese lugar en años y a pesar de que la ciudad ha crecido, esa casa se ha quedado allí tal como está, como si el tiempo no hubiese pasado por aquel espacio.
Nadie se ha atrevido a invertir por la remodelación del lugar, ni se han hecho intentos por venderla ultimamente porque los últimos dueños de la casa (Hans, Jessica y sus dos hijos), la abandonaron a sólo dos días de haberla comprado.
Las cosas que sucedieron en esa casa se han difundido por la ciudad y los comentarios tan fuertes han hecho que ninguna persona se atreva a adquirir la enorme casona.
Al parecer y remontandonos en la historia, aquel lugar habria sido un cementerio de personas olvidadas, a las que ningun familiar quizo recordar.
Fueron enterrados por alguien y olvidados...
A causa de ello, se dice que las almas de los muertos enterrados aquí se sintieron desolados y molestos con las personas vivas.
La casa aun sigue alli y las historias corren... desde una señora que salió directamente al manicomio por vivir allí, hasta la muerte inexplicable de 2 perros que vagaban por los alrededores de madrugada.

viernes, 2 de mayo de 2008

la muñeca encantada

cuenta una conocida historia propagada en su mayoría en el sector mexicano que una niña tuvo una vez una muñeca embrujada. Ésta muñeca era mala.

Era un día normal y la abuela decidió ir al cementerio llevando a su menor nieta. Ella criaba a la niña junto con su esposo.

Cerca de una de las tumbas, la niña encontró una muñeca olvidada. Le gustó mucho y la recogió al instante para mostrarsela a su abuela.

La abuela le dijo que era probable que la muñeca fuera de alguna otra niña a la cual se le debió haber caido. Así que miraron por todos lados para ver si encontraban a alguien que reclamara la muñeca. En realidad a la abuela no le hacía mucha gracias que su nieta se quedara con esa muñeca de extraña procedencia pero como no encontraron a ninguna dueña para la muñeca, la niña se apropio de ella y se la llevó a su casa.

Los primeros días con la ilusión de su muñeca nueva, la niña hablaba sola en su cuarto y jugaba. La abuela escuchaba como la niña jugaba en su habitación.

Pero poco a poco la niña fue volviéndose respondona y malcriada e incluso empezó a dejar de comer.

Cuando la abuelita le preguntaba porque no queria comer ella contestaba que la muñeca no quería que comiera y que a la muñeca no le gustaba que sea buena.
Ella decía que si no hacía lo que la muñeca le decía, la muñeca le pegaría.

La abuela obviemente le comenzó a decir al principio que dejara de jugar y que comiera orque las muñecas no hablaban pero la nieta seguia diciendo con toda seguridad que ella si hablaba con su muñeca.

Cuando las cosas llegaron a un estado crítico, la abuela preocupada escuchó unos gritos de la niña. Escuchó golpes y que la niña lloraba en su habitación.

La abuela fue acorriendo a ver lo que sucedía y cuando abrió la puerta del cuarto se dió con una sorpresa. La niña estaba sobre las piernas de la muñeca y ésta le estaba dando nalgadas e insultando.

La muñeca tenía losojos iluminados de una luz verde y con odio le pegaba a la niña.

La abuela intentó salvar a su nieta, pero la muñeca era muy fuerte y empezó a jalarla de los cabellos. La anciana llamó a su esposo para que la ayudara y entre los dos arrancaron de los brazos de la muñeca a la niña. La muñeca se escapó corriendo por la ventana dejando dentro de la habitación uno de sus zapatos.

Duarante la noche, los perros ladraban y varios vecinos vieron que una figura pequeña rondaba los jardines.

A la mañana siguiente los perros amanecieron muertos, como si alguien con un puño pequeño los hubiese dado mil golpes hasta matarlos.

Todas las noches sucedía algo extraño; así que la abuela decidió consultar con un párroco y éste fue a bendcir la casa y les pidió a la niña y a la abuela que fueran juntas a dejar el zapatito de la muñeca al cementerio donde lo habían encontrado.

Ellas hicieron lo que les dijo el padre y desde ese entonces la muñeca no ha aparecido mas.

sábado, 29 de marzo de 2008

La muerta en una fiesta



Este es un cuento que yo contaba cuando estaba en el colegio y que también se está convirtiendo en un clásico. (el nombre de los personajes varía pero la escencia de la historia siempre es la misma)

La noche que ocurrió todo, se realizaba una fiesta de cumpleaños a lo grande. En la fiesta habían muchos invitados y algunos otros "colados" que sólo buscaban bailar y divertirse un rato para conocer chicas.

A aquella fiesta llegó Ricardo, sin conocer a nadie entró al lugar sin que lo invitaran. Se sentó en el sillón para observar a la gente que bailaba.

Una chica muy linda, llamada Andrea, se sentó a su costado y él, sin perder el tiempo, comenzó a "hacerle el habla" y luego la invitó a bailar. Así, en esa grata compañía bailaron ambos durante toda la noche.

Andrea le dijo a Ricardo que ya era tarde y debía irse, así que él se ofreció a llevarla en su moto; al principio Andrea no quería, pero Ricardo fue tan insistente que ella tuvo que aceptar con la condición de que Ricardo sólo la dejara en la esquina de su casa pues sus padres se molestarían si la veían con un chico a esa hora y en moto; así que él acepto la condición.

Al salir de la fiesta Andrea comenzó a sentir frío y Ricardo le prestó su casaca de cuero. Subieron a la moto y arrancaron...

Andrea iba guiando a Ricardo hasta que le pidió que bajara la velocidad y la dejara en la siguiente esquina. Él detuvo la moto donde ella le dijo... le hizo una señal con la mano señalándole cuál era su casa y Ricardo dió media vuelta con la moto y se fué.

En la mitad de camino de regreso Ricardo recordó que Andrea se había quedado con su casaca y decidió ir a buscarla. Rgresó al lugar donde había dejado a la chica hace unos momentos y tocó la casa en donde ella le había dicho que vivía.

Salió una señora, y Ricardo pregunto: ¿se encuentra Andrea?,
la señora se sorprendió mucho y le contestó: ¿quién la busca?;
"Dígale que soy ricardo" -dijo él
"ella no se encuentra aquí" -dijo la mujer
"yo la acabo de dejar aquí hace media hora" -replicó
"eso es imposible" -se exhaltó la señora con un tono casi quebradizo...

Hizo pasar al muchacho y le mostró una foto en la pared de su sala donde estaba Andrea; ¿la buscas a ella?, pregunto la señora; Ricardoasintió con la cabeza, mientras la señora se echaba a llorar...

La señora le contó a Ricardo que Andrea, su hija, había fallecido hace 5 años. Ricardo no lo podía creer porque él había estado con ella e incluso le había prestado su casaca.

Juntos, la señora y el chico, fueron al cementerio para ver la tumba de Andrea, y cuando llegaron al lugar encontraron la tapa de la tumba movida y la casaca de Ricardo estaba bañada en sangre sobre la tumba.

Un pueblo llamado "Desolación", por: Melody Gutiérrez Montalva

Acabo de inventar una nueva historia.


En una ciudad alejada cerca al mar vivía en situaciones humildes, una población completa. El pueblo se llamaba "Desolación" (poniéndoles a todos sus pobladores con éste nombre, un sello inevitable de soledad y abandono).

Un día común y corriente en aquel pueblo, donde parecía que nada extraordinario ni temible iba a ocurrir se precipitó lo peor.

Un terremoto de 5,5 grados azotó el lugar. Las casas hechas de madera, esteras e incluso de plástico y palos cayeron al piso mientras el terremoto sacudía sin cesar el lugar.

Todos los habitantes del país sintieron el temible movimiento, pero los de "desolación" lo sientieron diez veces más que los demás.

La gente lloraba, gritaba, rezaba, pero yano había nada que hacer frente a la pérdida de sus poquísimas pertenencias. El pueblo estaba tal como su nombre lo indicaba... en desolación.

Luego, cuando el sismo paró, hubo un minuto de silencio en todo el lugar mientras las personas volvían en sí y veían el pueblo debastado. Las caras de preocupación y de tristeza eran perceptibles por donde se mirara.

Uno de los pobladores se volvió para contemplar el mar, que misteriosamente se había retirado...
Una gigantesca ola se estaba formando y cuando la pudo percibir ya era demasiado tarde; todos los pobladores de "desolación" gritaban mientras la ola los cubría por completo; la gente desesperada lloraba mientras otros se ahogaban. Muchos intentaron salir, pero nadie logró salvarse. Toda la ciudad desapareció en un abrir y cerrar de ojos. Todos, absolutamente todos murieron bajo las aguas de aquél terrible maremoto.

Al pasar el tiempo se construyeron nuevas casas en el lugar, se creó un nuevo pueblo, lleno de organización y tecnología... pero ninguno de ellos pudo vivir tranquilo.

Por las noches los sollozos en todo el pueblo son cosa que no se puede ignorar, los gritos atroces de gente que clama auxilio son desgarradores y las apariciones en el pueblo son cosa que los ciudadanos no pueden ocultar.

Actualemente "Desolación" existe. Por el día es una ciudad con nuevos habitantes, una ciudad completamente normal y productiva y por la noche los antiguos habitantes de "desolación" aparecen para dar fé que existieron y que las aguas del mar les arrancaron la vida.

Aun se escuchan los sollozos, aun se oyen los lamentos.. ningun alma en ese lugar puede descanzare en paz.

lunes, 24 de marzo de 2008

El cementerio

Ésta historia es un relato que escuché alguna vez hace muchos años, creo que fué en el programa que daban antes en el canal 9 titulado: "casos sin resolver".

(Se contó una historia desarrollada en un noticiero de EE.UU)

Hay un cementerio muy antiguo en una de las ciudades de Estados Unidos, el cual además es muy grande. Una noche un taxista se encontraba trabajando por allí durante la madrugada (hora en la que rondaba por aquella zona a la búsqueda de algún pasajero), cuando escuchó un lamento; mientras más se acercba a la puerta del cementerio en su auto, los lamento se hacían más fuertes... Era un hombre que al principio se lamentaba y luego gritaba estrépitosamente, era un grito desgarrador, doloroso... El taxista no sabía lo que sucedía y le pareció muy extraño que aquellos gritos provinieran de adentro del cementerio pues a esa hora el cementerio estaba cerrado y obviamente ninguna persona podía encontrarse aún en el interior a esas horas de la noche; además el grito era tan tormentoso que daba la sensación de que esa persona agonizaba en su dolor.

Por miedo a que sea algún ladrón asaltando a un hombre o queriendo entrar al cementerioa robar, no se detuvo... continuó su rumbo, pero al pasar por la misma puerta del cementerio manejando, pudo ver a un hombre cogiéndose fuertemente de las rejas de la puerta del cementerio y gritando atrozmente. La persona se veía muy mal con heridas en el cuerpo...

El taxista decidió dar informe a la policía de lo que había visto y fueron al lugar de los hechos. No encontraron a ninguna persona gritando -tal como lo había contado el taxista-, pero entre las rejas encontraron pedacitos de piel chamuscada (lo cual era terriblemente extraño).

La piel fué llevaba al laboratorio y fué analizada, el diagnóstico: los pequeños rastros de piel eran pertenecientes a un hombre de aproximadamente 30 años, y lo más curioso... no hacía mucho que la piel estaba en ese estado.. tenía entre 2 a 3 horas. Entonces hace dos o tres horas esa piel quemada aún seguía pegada al cuerpo de alguién.

No se logró reconocer el propietario de la misteriosa piel quemada; y se iniciaron las investigaciones correspondientes pues podía ser parte de un suicidio, o de algún asesinato a los alrededores del cementerio...

El pueblo era pequeño así que se les realizó una prueba de sangre a los pobladores del lugar para compararlos con los restos de piel quemada. Ninguno era compatible.

A un oficial brillante se le ocurrió tomar muestras de las tumbas... todos lo creyeron completamente loco; así que por su cuenta y con la ayuda de algunos oficiales más, averiguó algunas cosas acerca de las personas fallecidas y de los relatos de los cuidadores del cementerio.

Obviamente un cuidador de cementerio tiene muchas historias que contar... y junto con los oficiales hayaron el dueño de aquella piel chamuscada...

Era un hombre que había muerto hace 25 años. Su casa se incendió y murió entre las llamas...

El taxista no quiso volver a pasar por el lugar a esas horas de la noche pero los vecinos dan fé de que todas las noches provienen voces y lamentos de aquél cementerio.

María la marimacha

Ésta es una historia que escuché hace mucho tiempo y es la clásica historia de terror conocida por todos en el colegio, ha pasado de generación en generación, con algunas modificaciones pero escencialmente es la misma... ¿Quién no ha oído hablar de María la marimacha?. No se sabe quién inventó esta historia, o si realmente ocurrió, lo único que se sabe es que ha sido contada generación tras generación.
A continuación compartiré con Uds, la versión que yo conozco:
Hace mucho tiempo, en una ciudad que nada tenía de particular vivían María y su mamá. María era una niña añgo traviesa y le encantaba jugar canicas (bolitas) con los niños por eso le pusieron el apodo de María la marimacha.

Ella solía apostar con los niños jugando canicas y ese día no fue la excepción.
La mamá de María la envío a comprar y le dijo: María traeme una botella de aceite y un kilo de corazón, hoy vamos a comer anticuchos, así que porfavor no te entretengas jugando.
Así María la marimacha enrumbó a la carnicería, pero dando la vuelat a la esquina se encontró con sus amigos y se entretuvo jugando canicas y apostando el dinero que su mamá le había dado hasta quedarse sin nada. Preocupada, María la marimacha no sabía que hacer y mientras caminaba encontró en el piso una botella de aceite vacía; la recogió y orinó dentro de ella y replicó: ¡aquí está el aceite!, ahora me falta el corazón... Así que corrió a la carnicería y le pidió al carnicero que le prestara su cuchillo más filudo, y enrumbó a la casa de su tía.
Entró a escondidas a la casa de su tía cogió el cuchilló, la mató y le sacó el corazón; lo metió en una bolsa y se fue a llevarle todo a su mamá.
Esa noche la madre preparó los anticuchos mientras María veía como eran utilizados los orines como aceite y el corazón de su tía como corazón de vaca.
Todos disfrutaron de la comida. María la marimacha no quiso comer; y se encerró en su cuarto para descanzar. Esa noche sintió como una voz le decía: ¡María la maimacha devuélveme mi corazón!¡María la marimacha devuélveme mi corazón! Era el espíritu de su tía... que la llamaba y la jalaba de los pies... María la marimacha nunca más pudo dormir.